referencia en Canarias y a nivel estatal en el Estudio de Mapeo sobre la Implementación del Modelo Barnahus en España

El Programa CLAVE-A ha sido reconocido como iniciativa de referencia en Canarias y a nivel estatal en el Estudio de Mapeo sobre la Implementación del Modelo Barnahus en España

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En el tumultuoso año 2020, marcado por el confinamiento debido al COVID-19, las niñas, niños y adolescentes enfrentaron una realidad alarmante: muchos quedaron atrapados en sus hogares, algunos incluso con sus agresores/as, enfrentando violencias más graves y frecuentes. Otros, por desgracia, experimentaron situaciones de abuso y maltrato por primera vez.

La falta a nivel mundial de vías verbales o no verbales “en clave” para que las personas menores de edad pudieran pedir auxilio frente a abusos, acoso, agresión, maltrato y violencia sexual, impulsó a nuestra asociación a emprender una investigación sin precedentes.

Durante dos años, llevamos a cabo reuniones y entrevistas con adolescentes, personas adultas que han sufrido abusos, familiares, profesionales del ámbito del menor, fuerzas y cuerpos de seguridad, docentes, médicos, psicólogas/os forenses, trabajadores sociales y hasta victimarios. Las entrevistas más difíciles fueron con aquellos que habían perpetrado violencia, maltrato o abuso sexual, pero fueron cruciales para el desarrollo de nuestro programa.

El resultado de esta intensa investigación dio origen a CLAVE-A, con una variedad de proyectos diseñados para pedir ayuda, formar, prevenir, sensibilizar y concienciar sobre el abuso sexual, acoso, maltrato y cualquier tipo de violencia infantil y adolescente.

DISEÑO DE CLAVES UNIVERSALES DE PETICIÓN DE AYUDA

Como respuesta a la falta de herramientas universales, diseñamos cuatro vías, tanto verbales como no verbales, de uso internacional. Estas son simples, comprensibles en todos los idiomas y culturas, y fáciles de recordar. Su objetivo es permitir que cualquier persona menor de edad pueda pedir ayuda en caso de ser víctima de violencia, acoso, abuso y agresión.

La validación de CLAVE-A, fruto de casi tres años de dedicación, implicó a una amplia variedad de actores, menores, familiares, profesionales del ámbito infantil, agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad de las unidades del menor, docentes, médicos, psicólogas/os forenses, trabajadores sociales y, de manera significativa, a los victimarios.

Es esencial resaltar la participación inestimable del magistrado titular del Juzgado de Instrucción nº3, Juzgado de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del partido judicial de Las Palmas de Gran Canaria, Tomás Luis Martín, así como del Cuerpo General de la Policía Canaria y del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2

VÍAS UNIVERSALES Y ACCESIBLES: INNOVACIÓN AL SERVICIO DE LA PROTECCIÓN

Nuestro conjunto de herramientas de PETICIÓN DE AYUDA se compone de cuatro vías, tanto verbales como no verbales, diseñadas para ser de uso universal. Estas son simples, comprensibles en todos los idiomas y culturas, y fáciles de recordar.

Su objetivo es brindar a cualquier persona vulnerable la capacidad de solicitar asistencia en situaciones de violencia, acoso, abuso y agresión. Con estas herramientas, buscamos asegurar que la comunicación de auxilio sea accesible para todos, independientemente de su origen o contexto cultural.